Porqué El Voluntarismo No Es Una Filosofía Utópica*
A
pesar de que los voluntaristas estamos casi siempre bien preparados para
discutir los fundamentos racionales y empíricos de nuestra filosofía, es decir,
la moralidad objetiva del Principio de No Agresión, auto-posesión y los
derechos de propiedad, el tipo de objeciones que más frecuentemente recibimos
al presentar nuestros argumentos no se oponen a las conclusiones de nuestra
filosofía, sino a la viabilidad de la misma. Aquellos que discrepan, con
frecuencia dicen "¡Pero eso nunca podría funcionar en la realidad!" y
critican al voluntarismo como una fantasía utópica. Pero resulta que este no es
un argumento bien pensado, y una sociedad basada en el voluntarismo serviría a
la humanidad mucho mejor que nuestra actual sociedad plagada de estatismo.
Cuando
piensas en un día normal en tu vida, ¿qué te viene a la mente? Tal vez te
despiertes temprano en la mañana para tomarte un café, ir a trabajar, pasar horas
allí, tomar una copa con algunos amigos por la noche y volver a casa con tu pareja. Hay decenas de interacciones en las que estás involucrado todos los
días, y son todas muy pacíficas, mutuamente beneficiosas y, lo más importante,
voluntarias. La verdad es que casi todos viven ya la inmensa mayoría de sus
vidas según principios voluntarios. La persona promedio no roba a nadie, no comienza
peleas, no hace amenazas violentas, ni defrauda a otros. De hecho, la mayoría de
la gente nunca considera seriamente cualquier acción de ese tipo. Debido a que
el respeto a los derechos de auto-posesión, propiedad y el principio de no
agresión están en línea con la verdad moral objetiva, la mayoría de la gente
actúa de acuerdo con estos principios.
Excluyendo,
por ejemplo, a las víctimas de crímenes individuales, robo o asalto, sólo hay
una gran manera en la que la mayoría de las personas no viven vidas
completamente voluntarias. En su interacción con el Estado, nadie actúa
voluntariamente. Todo el mundo es robado por el Estado, y en gran medida. El
dinero de los impuestos se utiliza entonces para financiar leyes inmorales y políticas
destructivas que se traducen en actos aún más agresivos, tales como la guerra y el
encarcelamiento de gente que cometió 'crímenes' sin víctimas. Además, muchas
personas reciben también parte del botín que el Estado ha robado en forma de
salarios de gobierno, y con mayor frecuencia, bienestar de varios tipos. En
este sentido, la vida de las personas no es voluntaria, aunque la mayoría
todavía no se da cuenta. Aunque esto es solo una pequeña parte de la vida
cotidiana de la mayoría de la gente, el daño es real.
El argumento
de que el voluntarismo es una idea utópica e irrealizable parece ciertamente
falsa. Sólo hay un área en la que la mayoría de las personas son incapaces de
actuar voluntariamente, y la mayoría de la gente quiere vivir una vida
totalmente voluntaria, y ya lo intentan. Sin embargo, muchos todavía se quejan
de la supuesta imposibilidad de la prestación de servicios que creen que sólo
el Estado es capaz de proporcionar.
El
argumento más común -hasta el punto de que tiene valor satírico entre los
voluntaristas- es que sin gobierno no habría nadie para construir carreteras
u otra infraestructura. Esto es casi absurdo. ¿Realmente no hay forma de que
una población rica e ingeniosa como la nuestra construya algo tan útil y
relativamente no complicado como un sistema de caminos sin agredir y robar
unos a otros? Por supuesto que sí. Esto podría materializarse de manera que grandes
empresas paguen por carreteras para que
la gente pueda acceder a ellas para poder comerciar, o incluso organizaciones
voluntarias que recuerden a las asociaciones
de propietarios o a los clubes
rotatorios que pagaban por carreteras.
Muchos
también se quejan de la falta de fuerza policial o de protección contra
incendios. Sin embargo, ya aproximadamente el 69% de todos los bomberos de los
Estados Unidos son voluntarios, financiados principalmente por donaciones, y
una gran parte de la seguridad proporcionada se hace de manera privada, en
lugar de la policía. Además, la seguridad privada no tiene incentivos para
hacer cumplir leyes inmorales e impopulares, ni para consolidar su poder
violentamente, al igual que el gobierno.
Las
objeciones constantes al voluntarismo, al afirmar que es inviable, son
claramente falsas, no sólo porque ya está presente en muchas áreas de nuestra
sociedad actual, sino también porque no sería difícil reestructurar nuestra
sociedad para crear una sociedad funcional y totalmente voluntaria que sería
efectivamente más eficaz que la que existe hoy en día.
*Traducción del artículo: Why Voluntaryism is not a Utopian Philosophy



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